De compras en HBO

HBOStore
El escaparate de la tienda de HBO en pleno Midtwon de Manhattan.

¿Siempre has querido poder beberte el café de la mañana en una taza de la Casa Stark? ¿Te apetece dormir con una camiseta declarando tu pasión por y posesión del hombre lobo Alcide? ¿Te ves llevando el tabaco en una cajetilla de Boardwalk Empire?¿Quieres confesar tu amor por ese local de striptease que solo podría existir en un mundo como el de The Sopranos?

Si eres muy fan de algunas de las series de HBO y estás de visita en Nueva York, vale la pena escaparse a la tienda de souvenirs y curiosidades de esta cadena de televisión. Situada a los pies del edificio de oficinas de HBO en Manhattan y a apenas unas manzanas de Time Square, la HBO Shop es un buen sitio no sólo para comprar DVDs de temporadas pasadas, sino para hincarle el diente a algunos objetos y coleccionables difíciles de encontrar en otros sitios.

Pese a que prioricen las series que están ahora mismo en antena, se pueden encontrar recuerdos, camisetas y regalos temáticos de la mayoría de sus producciones. Por desgracias los botellines de sangre sintética para vampiros a dieta de humanos ya no se venden.

HBO Shop
1100 Avenue of the Americas (esquina de la calle 42 y la Sexta avenida)
Nueva York, NY, 10036

Porque nunca se sabe cuándo van a necesitar una camarera nueva en Merlotte’s

Sookie y Tara en Merlotte's.
Sookie y Tara en Merlotte’s.

Vamos a dejarle a Sookie lo de llevar mejor que nadie la camiseta blanca y ceñida, los pantaloncitos cortos y el delantal de camarera en Merlotte’s. Y lo mejor será dejarle también a ella lo de acabar liada con un vampiro centenario, un vampiro milenario que podría hacer las veces de dios vikingo y seguir pensando en ese hombre lobo tan irresistible que ha resultado ser el buenorro de Alcide.

Pero aquí te dejamos con un enlace por si acaso te apetece mudarte a Bon Temps y estar a punto por si en Merlotte’s necesitan ayuda.

Enganchados a los ‘guilty pleasures’

El reparto de Scandal
El reparto de ‘Scandal’.

Shonda Rhimes, creadora del culebrón médico Grey’s Anatomy y de Scandal, ha dicho que no le gusta nada que se refieran a su drama político como guilty pleasure. Al parecer los que consideramos Scandal un placer sólo confesable con cierto arrepentimiento, en el fondo pensamos que la serie es una mierda. Pero a pesar de ello no podemos dejar de mirarla.

Yo desde luego no puedo dejar de mirar Scandal y confieso una especial predilección por otros guilty pleasures como la primera de Revenge, Nashville, Friday Night Lights, American Horror Story (pre locura del asilo), True Blood (si obviamos todas las tramas que no tengan que ver con Sookie), Bones o cualquier serie de tipo Moonlighting anterior a la temporada en la que deciden liar por fin a sus protagonistas.

¿Pero qué es exactamente un guilty pleasure? Mi particular versión de ello: una serie que no hayan escrito ni Matthew Weiner (Mad Men), ni Vince Gilligan (Breaking Bad), ni ningún creador televisivo cuyo nombre sea David (Simon de The Wire, Milch de Deadwood, Chase de Los Soprano, Lynch de Twin Peaks…), o que esté producida por algún David también ilustre (Fincher de House of Cards), pero que a pesar de esta falta de pedigrí siga teniendo un guión medianamente sólido. Que no haga falta verla entera porque la trama se entiende igual aunque te saltes un par de capítulos, pero no apetezca saltarte ninguno bajo ningún concepto. Que en el trabajo dé un poco de cosita confesar que la seguimos religiosamente. Y que tenga alguno de los ingredientes de esta lista:

– Una mala de la categoría de Madeleine Stowe.

– Una protagonista con las hagallas de Kerry Washington y a quien le queden tan bien como a ella los trajes chaqueta. A Julianna Margulies de The Good Wife le quedan igual de bien pero no sé porque nunca he considerado esa serie un guity pleasure.

– Mucha tensión sexual (Véase Booth y Bones, Castle y Beckett, Sookie y Alcide) o directamente mucho sexo (Véase Sookie y Bill, Sookie y Eric).

– Un guapo con la cara (y el culo) de Dylan McDermott o Taylor Kitsch.