Las botas de Reese Witherspoon en ‘Wild’ (‘Alma salvaje’)

Reese Witherspoon en 'Wild'.
Reese Witherspoon en ‘Wild’.

Jean-Marc Vallée, el director quebequés que el año pasado le consiguió Oscars por su interpretación a Matthew McConaughey y Jared Leto con Dallas Buyers Club, demuestra este año nuevamente que lo suyo es exprimir lo mejor de sus actores con Wild (Alma salvaje).

Basada en el libro de memorias de Cheryl Strayed, Wild arranca con el plano general de unas montañas y los gemidos de una mujer. Pronto entenderemos que los gemidos no son de placer, sino de dolor y por agotamiento físico. Cheryl (Reese Witherspoon) está teniendo problemas con las botas que ha escogido para recorrer a pie más de 1.700 quilómetros a lo largo del Pacific Crest Trail. Vallée no nos ahorra el detalle de una de las uñas ensangrentadas de Cheryl cuando ella se quita el calzado. Un gesto que provoca que una de las botas caiga montaña abajo y hace que Cheryl arroje la otra llena de frustración y mientras exclama un: “Fuck you bitch!”.

Después de eso se escuchan las primeras notas de El Condor Pasa (If I could) de Simon & Garfunkel, que se convierte en el leit motif de la película. A ritmo de esta canción y de Suzanne de Leonard Cohen o Glory Box de Portishead se van desgranando poco a poco los motivos que han llevado a Cheryl a emprender semejante hazaña personal.I’m going to walk myself back to the woman my mother thought I was”, nos explica la protagonista en uno de los muchos flash backs perfectamente integrados de la película. Seguir leyendo Las botas de Reese Witherspoon en ‘Wild’ (‘Alma salvaje’)

El año de los biopics de científicos

Eddie Redmayne en 'The Theory of Everything'.
Eddie Redmayne en ‘The Theory of Everything’.

En el apartado del Oscar para la mejor actriz las cosas están claras, Julianne Moore lleva la cabeza con Still Alice. Patricia Arquette es la favorita a su vez entre las actrices de reparto por Boyhood. Y todo el mundo quedaría muy sorprendido si J.K. Simmons no se lleva la estatuillla por su papel también secundario en Whiplash. La única categoría interpretativa con posibilidades de sorprender un poco en los Oscar, o donde no hay un único favorito, es la de mejor actor masculino principal.

Michael Kaeton y su Birdman tienen muchas opciones, mi preferido sigue siendo Jake Gyllenhaal por Nightcrawler (me atrevería a decir que es el menos probable que gane, si consigue siquiera la nominación) y nadie discute el trabajo transformador de Steve Carrell en Foxcatcher. Pero éste podría ser el año en el que gane un actor británico poniéndose en la piel de un personaje real que se dedicó a la ciencia. Y hay dos opciones perfectamente viables para ello.

Benedict Cumberbatch en 'The Imitation Game'.
Benedict Cumberbatch en ‘The Imitation Game’.

Por un lado el actor de moda gracias a Sherlock y a su incapacidad para pronunciar “penguin” en inglés, Benedict Cumberbatch, protagoniza The Imitation Game (Descifrando Enigma). En ella se pone en la piel de Alan Turing y echa un poco de luz sobre la castigada figura de este matemático y filósofo cuyo trabajo fue clave para descifrar los mensajes nazis durante la Segunda Guerra Mundial y ayudar en la victoria aliada. Algo que no lo salvaría de ser condenado a castración química años después por el simple hecho de ser homosexual. Seguir leyendo El año de los biopics de científicos

Por qué no sólo Julianne Moore se merece un Oscar por ‘Still Alice’

Julianne Moore en un fotogram de 'Still Alice' ('Siempre Alice').
Julianne Moore en un fotogram de ‘Still Alice’ (‘Siempre Alice’).

En Still Alice (Siempre Alice) Julianne Moore se pone en la piel de Alice Howland, una profesora universitaria casada y con tres hijos a quien le diagnostican alzheimer antes de los 50. La película, coescrita y codirigida por el matrimonio formado por Wash Westmoreland y Richard Glatzer, está basada en el libro homónimo de Lisa Genova.

Moore acaba de hacerse con el Globo de Oro por este papel y está en la lista de todos como la favorita también al Oscar, pero los honores para esta película no deberían acabarse ahí. Still Alice es una de esas bocanadas de aire fresco, de cine adulto y desgarrador que cada vez cuesta más encontrar en las salas. Seguir leyendo Por qué no sólo Julianne Moore se merece un Oscar por ‘Still Alice’

‘Marco Polo’ no es ‘Game of Thrones’, pero lo intenta

Zhu Zhu y Lorenzo Richelmy en 'Marco Polo'.
Zhu Zhu y Lorenzo Richelmy en ‘Marco Polo’.

Me gusta someter a las series históricas  con pretensiones de convertirse en el nuevo must see de la temporada a un par de pruebas muy simples para ver hasta qué punto voy o no a seguirlas. Consisten en ver cuántos minutos pasan antes de que el protagonista (invariablemente cachas) se quite la camiseta por un tema más o menos gratuito y ver cuántos minutos o episodios pasan antes de que me quede dormida viendo la serie. A Da Vinci’s Demons le fue fatal con estas pruebas.

En el caso de Marco Polo, la nueva serie de Netflix que adapta libremente para la pequeña pantalla la vida de este comerciante veneciano del siglo XXIII, la cosa fue así: la cuenta no llegaba a los diez minutos de metraje del primer episodio y Lorenzo Richelmy (el actor italiano con un punto de Adrian Grenier que da vida a Marco Polo en la serie) ya estaba luciendo pectorales (y que conste que no tengo nada contra actores que lucen pectorales en la tele o donde sea). A finales del segundo capítulo me quedaba dormida. Seguir leyendo ‘Marco Polo’ no es ‘Game of Thrones’, pero lo intenta

Ese ejercicio estilístico llamado ‘Birdman’

Michael Keaton en 'Birdman'. (© 2014 Twentieth Century Fox)
Michael Keaton en ‘Birdman’. (© 2014 Twentieth Century Fox)

La última película del director mexicano Alejandro González Iñárritu (Babel, 21 Grams) viene protagonizada por Michael Keaton. En ella el ex del Batman de Tim Burton interpreta a un actor venido a menos, Riggan Thompson, que en su día protagonizó una franquicia titulada Birdman y que ahora intenta recuperar fama y reconocimiento adaptando para el teatro el relato corto de Raymond Carver, What We Talk About When We Talk About Love.

En Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), Riggan sufre los nervios provocados por una noche de estreno cada vez más cercana de la obra que protagoniza y que ha adaptado. Todo se precipitará cuando otro de los actores de What We Talk About… tiene un accidente que hace que deban cambiarlo en el último momento. El genial pero muy volátil Mike (Edward Norton) lo sustituirá provocándole a Riggan nuevos dolores de cabeza. A eso debe sumarse una hija (Emma Stone) con problemas de adicción y que le hace de asistente a Riggan a regañadientes, una compañera de reparto y amante (Andrea Riseborough) que le dice que está embarazada, otra compañera de reparto (Naomi Watts) igual de intranquila que él por su primer estreno en Broadway y una crítica teatral (Lindsay Duncan) dispuesta a destrozarlo. Seguir leyendo Ese ejercicio estilístico llamado ‘Birdman’

La muy gris pero interpretativamente excelente ‘Foxcatcher’

Steve Carell y Channing Tatum en 'Foxcatcher'.
Steve Carell y Channing Tatum en ‘Foxcatcher’.

Empecemos con la verdad y es que hasta hace cinco minutos estaba convencida de que el apellido de Steve Carell se escribía con doble (y casi triplemente sonora) erre. Algo que en realidad tiene sólo relevancia porque Carell, junto a Channing (aquí sí doble ene) Tatum y Mark Ruffalo (aquí también doble efe) son lo mejor de Foxcatcher.

La nueva película dirigida por Bennett Miller (con consonantes dobles por todas partes) vuelve a estar basada en hechos reales, tal como sucedió con sus anteriores Capote (Truman Capote) y Moneyball (Moneyball: Rompiendo las reglas). En esta ocasión Miller, que repite con el guionista de Capote Dan Futterman, se remonta a finales de la década de los ochenta para presentarnos a los hermanos Mark (Tatum) y David Schultz (Ruffalo), dos atletas que compitieron en el equipo estadounidense de lucha libre en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles y que siguen entrenando con las olimpiadas de Seúl siempre en mente. Mark parece vivir en la sombra del éxito de su hermano mayor, que también es su entrenador, pero decide independizarse de él cuando recibe la llamada de un enigmático John du Pont (Carell). Seguir leyendo La muy gris pero interpretativamente excelente ‘Foxcatcher’

Los 169 minutos de ‘Interstellar’

Matthew McConaughey y Anne Hathaway en 'Interstellar'.
Matthew McConaughey y Anne Hathaway en ‘Interstellar’.

Vulture llevaba un post de lo más entretenido el viernes pasado, coincidiendo con el estreno de Interstellar, sobre los cinco momentos a lo largo de la última película de Christopher Nolan en los que el espectador puede salir para ir al baño sin arriesgarse a perderse demasiada cosa. Así de largo es el tema, dos horas y 49 horas de proyección, y así de no necesariamente sintético.

A pesar de que a mí la película me pareciera larga y pretenciosa a partes iguales (llegando a desear tener la tecnología de los personajes de Matthew McConaughey y Anne Hathaway para ponerme a hibernar durante un rato, hacer avanzar el tiempo y llegar al final), me quedo con algunos momentos e ideas que sí que consiguieron ablandarme el corazón un poquito y que dejara de refunfuñar momentáneamente (ojo que hay spoilers):

– Cooper (McConaughey) tiene una reunión con el profesor de su hijo mayor en el que el maestro le dice que será un muy buen granjero. El padre quiere que su hijo sea un ingeniero como él pero en el mundo de Interstellar no se necesitan ingenieros sino granjeros con poca educación (la mar de paradójico si pensamos en la situación actual y seguramente uno de los pocos toques de “humor” de toda la película).

– El planeta Tierra retratado en Interstellar naturalmente es el heredero directo de la sociedad occidental en la que vivimos hoy en día donde, tal como rememora el suegro de Cooper, todo el mundo intenta poder tenerlo todo. A mí es que lo de la moralina ecologista siempre me llega. Seguir leyendo Los 169 minutos de ‘Interstellar’

Jake Gyllenhaal, los coyotes y ‘Nightcrawler’

Jake Gyllenhaal y su transformación en 'Nightcrawler'.
Jake Gyllenhaal y su transformación en ‘Nightcrawler’.

Sigo emperrada en que a Jake Gyllenhaal lo vuelvan a considerar para el Oscar (tiene una nominación de 2005 por su interpretación en Brokeback Mountain). Después de su brillante trabajo el año pasado en Prisoners, el actor se ha transformado una vez más para Nightcrawler. En ella interpreta a Lou Bloom, una criatura de la noche angelina. Con su cuerpo extremadamente delgado, su cara angulosa y su pelo largo, lacio y casi grasiento, el californiano se pone en la piel de un cámara que persigue accidentes y escenas sangrientas para vendérselas a una televisión local especializada en noticias morbosas. El lema de la cadena es “If it bleads, it leads”, algo así como: si hay sangre, será la noticia principal.

Enseguida nos damos cuenta de que Lou no es simplemente un emprendedor ambicioso y sediento de un poco de éxito profesional, sino un depredador en toda regla y capaz de todo para conseguir su propio bienestar y progreso económico. El film hace además una sátira mordaz sobre nuestra fascinación con la televisión más sensacionalista, el morbo y el voyeurismo. Todo ello representado sobre todo en el personaje encarnado por Rene Russo, una veterana directora de telediarios nocturnos que ve mucha promesa en el trabajo de Lou. Seguir leyendo Jake Gyllenhaal, los coyotes y ‘Nightcrawler’

Crítica ‘The Judge’ (‘El juez’)

Robert Downey Jr. y Robert Duvall en 'The Judge'. (Warner Bros)
Robert Downey Jr. y Robert Duvall en ‘The Judge’. (Warner Bros)

Robert Downey Jr. parece haberse propuesto controlar su carrera por completo. Tal vez por eso no hay forma de que se acabe de confirmar la cuarta de Iron Man (negociar con Marvel, famosa por no pagar demasiado, no debe ser fácil). En todo caso y para seguir cogiendo las riendas de su filmografía ha montado la productora Team Downey, junto a sus esposa Susan Downey (con un larga trayectoria produciendo en Hollywood junto a Joel Silver).

Su primer proyecto juntos ha sido The Judge (El juez), un drama familiar y película de abogados con dirección de David Dobkin (Friends with Benefits/ Con derecho a roce, The Change-Up/ El cambiazo) y papel estelar de Robert Duvall, que interpreta al juez del título.

Además de producir, Downey Jr. se reserva el protagonista de la película, Hank Palmer. Hank es un abogado de Chicago que suele representar siempre a clientes con dinero pero que parecen sospechosamente culpables, está al borde del divorcio y tiene una hija que parece ser la única que le enternece el corazón. Cuando recibe la noticia de que su madre ha muerto Hank tiene que volver a un pueblo rural en Indiana del que se fue hace años con intenciones de no volver. En él se encuentra con un hermano mayor, Vincent D’Onofrio, insatisfecho por no haberse aventurado más en la vida; un hermano pequeño, Jeremy Strong, con una discapacidad mental; una ex novia, Vera Farmiga (completamente desaprovechada), que sigue estando de muy buen ver; y un padre, Duvall, con el que nunca se ha llevado bien. Seguir leyendo Crítica ‘The Judge’ (‘El juez’)

Crítica de ‘Fury’ (Corazones de acero)

Shia LaBeouf, Brad Pitt, Logan Lerman, Michael Peña y Jon Bernthal en ‘Fury’.

Fury (Corazones de acero), la última película dirigida y escrita por David Ayer (End of Watch/ Sin Tregua) y con producción ejecutiva y papel protagonista para Brad Pitt, nos quiere dejar muy clara una cosa: la guerra es una de las peores experiencias que puede vivir un ser humano, cualquier ser humano.

Ambientada en abril de 1945, durante el final de la Segunda Guerra Mundial, en ella conocemos a Wardaddy (Pitt) y a sus hombres: Bible (Shia LaBeouf), Gordo (Michael Peña) y Coon-Ass (Jon Bernthal). Han estado combatiendo nazis en África, Francia, Bélgica y ahora Alemania en el tanque de guerra Fury y acaban de perder al quinto integrante de su equipo. Norman (Logan Lerman) es un recluta novato que ha recibido formación, como él mismo explica con horror, para mecanografiar 60 palabras por minuto y sin embargo acaba destinado a una metralleta del Fury. Seguir leyendo Crítica de ‘Fury’ (Corazones de acero)