Crítica de ‘Fury’ (Corazones de acero)

    Shia LaBeouf, Brad Pitt, Logan Lerman, Michael Peña y Jon Bernthal en ‘Fury’.

    Fury (Corazones de acero), la última película dirigida y escrita por David Ayer (End of Watch/ Sin Tregua) y con producción ejecutiva y papel protagonista para Brad Pitt, nos quiere dejar muy clara una cosa: la guerra es una de las peores experiencias que puede vivir un ser humano, cualquier ser humano.

    Ambientada en abril de 1945, durante el final de la Segunda Guerra Mundial, en ella conocemos a Wardaddy (Pitt) y a sus hombres: Bible (Shia LaBeouf), Gordo (Michael Peña) y Coon-Ass (Jon Bernthal). Han estado combatiendo nazis en África, Francia, Bélgica y ahora Alemania en el tanque de guerra Fury y acaban de perder al quinto integrante de su equipo. Norman (Logan Lerman) es un recluta novato que ha recibido formación, como él mismo explica con horror, para mecanografiar 60 palabras por minuto y sin embargo acaba destinado a una metralleta del Fury.

    Brad Pitt en 'Fury'.
    Brad Pitt en ‘Fury’.

    Ayer no nos ahorra ni un sólo detalle de una guerra fría, cruda, sucia y sangrienta. Las escenas de lucha vienen coreografiadas a cámara lenta, sin sonido ambiente pero con música. Al llegar al tanque, Norman tiene que limpiar los restos del anterior ocupante de su puesto, que se dejó en el Fury la piel en el sentido más literal de la palabra. Norman ve con horror que se espera de él que mate a soldados alemanes sin compasión y sin discriminar siquiera aunque se trate de críos que han decidido vestirse de combatientes. Ayer nos presenta a los compañeros de misión de Norman como a una familia unida por la guerra pero que ha vivido más horrores de los que ningún humano debería haber vivido nunca. Algo que parece haberlos llevado hasta un punto de no retorno.

    En una secuencia, que acaba alargándose más de la cuenta, los soldados irrumpen en casa de dos mujeres alemanas. Tememos en todo momento, junto a Norman que se convierte en la mirada del espectador, por el bienestar de ambas. Pese a que estos hombres acaban de liberar del ejército alemán la población donde viven las jóvenes, pese a que se les debería considerar unos héroes, no acabamos de confiar en ellos.

    La película viene cargada de líneas de diálogo perfectas para Pitt, en un papel sin duda destinado a intentar conseguirle una nominación al Oscar pero que en un año cargado de otras buenas interpretaciones como éste no necesariamente lo hará. El actor luce cicatrices en la cara, la espalda y el alma de un personaje que dice cosas como “No estamos aquí para hacer el bien o el mal. Estamos aquí para matar” o “Los ideales son pacíficos. La historia es violenta”.

    Alicia von Rittberg y Logan Lerman.
    Alicia von Rittberg y Logan Lerman.

    Es refrescante y singular ver una película que no idealiza ni embellece la violencia y que muestra todas sus consecuencias. Fury es una oda antibélica total. Lo único que se le puede reprochar a Ayer es esa necesidad que tiene de no dejar que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones. Hubiera sido suficiente plantar la cámara y explicar esta historia bélica sin necesidad de moralizar.

    • Fury (Corazones de acero) se estrena en España el 9 de enero de 2015.

    Otros títulos con opciones a Oscar de este año:

    La muy gris pero interpretativamente excelente ‘Foxcatcher’

    Los 169 minutos de ‘Interstellar’

    Jake Gyllenhaal, los coyotes y ‘Nightcrawler’

    Crítica de ‘The Judge’ (‘El juez’)

    ‘Boyhood’, ‘Sueño de invierno’, ‘Coming Home’ y las películas costumbristas y de relaciones del año

    Crítica de ‘Gone Girl’ (‘Perdida’)

    Con reserva en el hotel de Wes Anderson

      Un pensamiento sobre “Crítica de ‘Fury’ (Corazones de acero)

      Deja un comentario

      Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

      *